Promotores de la Píldora del día después


Gobierno y Oposición frente a la Píldora - Oposición a la Píldora del día después - Promotores de la Píldora del día después

El apoyo a la distribución de la píldora del día después en nuestro país ha sido impulsado por el gobierno y se fundamenta en estudios que afirman que la pastilla en cuestión funciona como un método anticonceptivo puesto que actúa antes de la fecundación, evitando la ovulación o inhibiendo la migración de los espermatozoides desde el útero hacia las trompas.

El principal soporte para argumentar que la píldora es un anticonceptivo de emergencia y no una pastilla abortiva, radica tanto en los estudios realizados Instituto de Salud Pública (ISP) como en los de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los que a través de investigaciones realizadas por sus propios especialistas, garantiza la calidad del fármaco, concluyendo que es un medicamento eficaz, seguro y no abortivo.

Para contextualizar este argumento nos remitiremos al estudio desarrollado por el Dr. Horacio B. Croxatto, Presidente del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva, quien señala “las pastillas para la anticoncepción de emergencia (A. E) son inocuas y no tienen contraindicaciones médicas. Están aprobadas por la Organización Mundial de la Salud y por las agencias reguladoras de medicamentos de Europa, Estados Unidos y muchas de las de Asia y de América Latina (…) La AE permite evitar embarazos no deseados: cuando no se ha usado otro método antes del acto sexual, cuando el método utilizado ha fallado o cuando ha habido una violación”.

La efectividad de este fármaco depende de las horas en que se suministre, es decir, cuando la píldora se usa en las primeras 24 horas después del coito, es casi 100% efectiva (99.5%), pero si se usa a las 72 horas, la tasa de embarazos aumenta 10 veces. Por lo tanto, la eficacia de este método es mayor mientras más pronto se use después del coito.

Pero interesante es saber qué pasa realmente cuando una mujer toma esta píldora y cuáles son sus efectos, he aquí la prueba empírica que respalda la versión del gobierno. “ Cuando una mujer toma la píldora anticonceptiva de emergencia dentro de las primeras 72 horas después de un coito, es posible que ésta impida la ovulación si aún no ha ocurrido, que interfiera con la migración de nuevos grupos de espermatozoides desde el cuello uterino hasta la trompa o que interfiera con el proceso de adhesión y capacitación de los espermatozoides en la trompa. A través de cualquiera de estos mecanismos es que la píldora puede impedir la fecundación. Si ya ha ocurrido la fecundación cuando la mujer toma la píldora, tiene un 50% de probabilidades de embarazarse, ya que como se describió en los párrafos anteriores, el 50% de los cigotos se pierde espontáneamente. Si el cigoto es normal y viable, la píldora no impedirá ni alterará su desarrollo, pues la sustancia que contiene es una progestina sintética. Esto explica que el método sea poco eficaz para prevenir el embarazo cuando se usa tardíamente”.

En conclusión, el gobierno señala que los efectos de la píldora del día después no sería abortivos, pues el objetivo de esta pastilla es, en primera instancia, impedir la ovalución y, en segundo lugar, impedir la migración de los espermatozoides, con lo que claramente no se estaría produciendo el proceso de fecundación. Es más, la evidencia científica señala que si una mujer consume el fármaco cuando la fecundación ya se ha concretado, este medicamento ayudaría a la anidación del huevo pues contiene esta sustancia que el especialista llama progestina sintética y que se conoce como progesterona. “La administración de progesterona en ciertos momentos del ciclo menstrual inhibe la ovulación y la migración espermática, pero la progesterona que produce el ovario a partir de la ovulación o la que se administra después de la fecundación, favorece el establecimiento y mantención del embarazo. De ahí su nombre, ya que progestina quiere decir pro-gestación. El levonorgestrel y la progestina sintética que contiene la píldora anticonceptiva de emergencia, que se propone poner a disposición de las mujeres chilenas que necesiten y quieran usarla, hace lo mismo que la progesterona. La progesterona no es abortiva, aunque se administre en altas dosis. Por el contrario, es esencial para el embarazo".

El especialista señala, además, que el accionar de las píldoras anticonceptivas de emergencia aún no está enteramente resuelto. Para hacerlo, se requiere llevar a cabo investigaciones muy difíciles y costosas debido a las realidades éticas, logísticas y técnicas que hay que superar. Sin embargo señala que los datos científicos disponibles no proveen ninguna evidencia de que el levonorgestrel impida el embarazo por un mecanismo que implique eliminación del embrión ya sea antes, durante o después de la implantación. Tampoco hay certeza de que nunca lo haga.” La inhibición de la ovulación y la alteración de la migración espermática son los únicos mecanismos comprobados hasta el momento” en relación a la píldora”.

Tras una revisión de los argumentos que tiene el gobierno para promover el uso de la píldora del día después, cabe destacar que el rol del Estado es velar por el bien común de la población, lo que no significa imponer un concepto válido sólo para un sector de ella. Las políticas de estado deben estar orientadas hacia todas las personas que son parte de un país, sin discriminar de acuerdo a creencias, valores, condiciones sociales o culturales.

En este contexto, para muchas críticos del debate “ permitir la venta de un método anticonceptivo de emergencia no implica imponer su visión respecto de formas de control de la fecundidad, sino simplemente entregar la posibilidad de evitar embarazos no deseados y asumir la sexualidad sin trabas. A nadie lo van a obligar a tener relaciones sexuales si ello atenta contra sus principios y creencias, a nadie van a obligar a tomar una píldora anticonceptiva. Se busca entregar una educación sexual responsable y sin tapujos”.

De esta manera, el accionar del gobierno está orientado a informar y educar a la población para que tenga la capacidad de discernir entre lo que desea y no desea para su vida. En este sentido, la iglesia y los sectores de la derecha conservadora califican estos intentos como atentados contra la moral y la vida de nuestra sociedad.

Es siempre importante señalar la visión de las mujeres chilenas frente a la píldora del debate. En este sentido, el gobierno cuenta con un importante respaldo ciudadano respecto de la distribución, en los consultorios públicos, de la "píldora del día después" a mujeres abusadas sexualmente. Este respaldo lo refleja un estudio realizado por la consultora Time, en mayo del 2005.

Según este estudio de opinión pública, “ un 58 por ciento de la población consultada, considera que la medida del Ministerio de Salud promueve la equidad al dar acceso gratuito a mujeres pobres a un fármaco que ya se vende en farmacias, y un 63 por ciento, está de acuerdo con que exista libertad para usar el fármaco, según informó el diario La Tercera".

De esta manera, el gobierno señala la normativa que regula la distribución de la píldora del día después en la “Guía Clínica de atención a las víctimas de violenca sexual, que se implementó en abril de 2004, y formalizó el uso de la píldora en el sistema de salud publica.

La normativa señala que los profesionales no sólo deben tienen que practicar los exámenes médicos conducentes a acreditar el hecho e identificar a los agresores, sino que, igualmente, entregar una atención de calidad, en un ambiente acogedor y privado.

Este protocolo según un estudio realizado por el Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos de Chile, señala que en seis comunas de la Región Metropolitana no se estaría cumpliendo. El estudio señala que varios municipios han dado la orden de no entregar la píldora, mientras que otros señalan no tener stock. “En todos los casos el acceso al medicamento queda al arbitrio del funcionario de salud de turno (…) muchos funcionarios de turno hacen oídos sordos a las recomendaciones del Ministerio de Salud, sin que sus jefes directos sepan lo que ocurre (...) Uno de los casos más preocupantes es el de Puente Alto, cuyo municipio rechazó desde un principio la entrega gratuita del Postinor-2 en el sistema público de salud”.

Si bien, inicialmente, la normativa que regula el sistema de salud respecto de la distribución de la píldora restringía la entrega del medicamento exclusivamente a casos de violación , el gobierno de Chile al justificar mediante la evidencia científica, que el postinor 2 no es abortivo, decidió ampliar el acceso a este medicamento a todas las personas, mayores de 14 años, que lo soliciten Así, la “ministra de Salud, María Soledad Barría, aseguró que la idea es terminar con la inequidad en el acceso de métodos de anticoncepción de emergencia. Y de paso aclaró que no se trata de un tema valórico ya que el medicamento no es abortivo”. Esto en razón de los problemas sociales que viven miles de jóvenes en el país. “Seis comunas consumen actualmente el 20% de las cajas de anticonceptivos. Eso es inequidad”.

Así, el gobierno de Michelle Bachelet enfrenta un tema que ha generado casi cinco años de batallas legales y que le costó incluso el cargo al subsecretario de Salud Antonio Infante, por anticiparse a informar el aumento de los beneficios.

Según fuentes del Ministerio de Salud, “esto viene a confirmar que la intención de distribuir la píldora a todas las mujeres siempre estuvo en mente, pero que por la presión de algunos sectores más conservadores, se decidió congelar la idea.(…) Esto explicaría, además, por qué las autoridades optaran por comprar 35 mil dosis del fármaco si sólo era para las mujeres abusadas sexualmente, cuando en la práctica se han entregado menos de mil pastillas y se estima que las violaciones no superan los 4 mil casos al año”.

De este modo, oposición y gobierno presentan sus argumentos para rechazar o favorecer la distribución de la píldora del día después, lo cierto es que hasta la fecha, no existen evidencias empíricas que señalen efectivamente que este medicamento sea abortivo. En este sentido, no existe un consenso ético – médico para inducir el consumo de este medicamento en pleno embarazo, ya que los detractores del fármaco están conbecidos de sus efectos abortivos, mientras que el ISP señala que dados los componenetes del fármaco, es decir, la sustancia progesterona, éste no produciría efectos abortivos, muy por el contrario, favorece las condiciones de anidación cuando ya se ha concretado la fecundación.

En este sentido, y como empíricamente no se ha podido demostrar los efectos abortivos del fármaco, el bloque opositor asume en base a las estadísticas calculadas indirectamente, cada vez que mantienen relaciones sexuales en periodos cercanos a la ovaluación, se asume que efectivamente la ovulación ocurrió, y por ende la fecundación y en caso de no producirse el embarazo, esto se debería exclusivamente por la acción abortiva de la píldora, discurso que no se condice con la práctica científica de estudios que abordan las implicancias de la llamada píldora del día después.

En este sentido, cabe destacar que el objetivo de esta pastilla es evitar la fecundación, no así el embarazo, dada la evidencia empírica. Por lo mismo, el bloque opositor debiera revisar los argumentos que plantean para no caer en hechos graves que influyen de mala manera en la opinión pública, dando por hecho el efecto abortivo de un medicamento que, científicamente, no está comprobado.


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